Cerro pide que sanción automática de su capitán se quede sin efecto

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La expulsión de Lucas Quintana por una supuesta agresión a un futbolista de Ameliano sigue generando repercusiones en el fútbol local. Al respecto, Cerro Porteño presentó una nota formal ante la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF) solicitando que se deje sin efecto la suspensión automática del defensor azulgrana, al considerar que la tarjeta roja exhibida durante el encuentro fue incorrecta.

Pero el reclamo de la entidad de Barrio Obrero no se limita a la situación de su futbolista. El club también denunció formalmente al equipo arbitral que determinó la revisión y posterior expulsión del jugador, encabezado por el juez principal Derlis Benítez, junto con José Armoa, responsable del VAR, y Eduardo Cardozo, del AVAR.

La dirigencia azulgrana busca que Quintana, quien además lleva el brazalete de capitán, pueda quedar nuevamente a disposición del cuerpo técnico para los próximos compromisos, teniendo en cuenta que el superclásico se disputará dentro de menos de dos semanas.

Así también, la presentación incluye un pedido de suspensión para los árbitros involucrados, con sustento en el artículo 65 del Código Disciplinario de la APF, referido a las “Incapacidades técnicas de los árbitros”. Esta disposición contempla sanciones que, según el caso, pueden incluir suspensiones de entre seis meses y un año, además de multas económicas.

El documento lleva las firmas de Blas Reguera y Enrique Biedermann, presidente y secretario general de Cerro Porteño, respectivamente.

“Con carácter urgente, disponga la Presidencia del Tribunal que se difiera el cumplimiento de la suspensión automática derivada de la tarjeta roja exhibida al jugador Lucas Quintana, habilitándolo a disputar los próximos encuentros hasta tanto se dicte resolución definitiva”, señala uno de los párrafos de la nota remitida al Tribunal Disciplinario de la APF.

Sin el análisis arbitral
La presentación de Cerro Porteño se produjo en medio de la controversia generada por la expulsión y sin tomar en cuenta el análisis de la Comisión de Árbitros de la APF, que posteriormente concluyó que el defensor fue mal expulsado.

Quintana vio la tarjeta roja a los 75 minutos del encuentro, cuando forcejeaba con un adversario antes de la ejecución de un tiro de esquina. El árbitro interpretó la acción como un posible caso de juego brusco grave.

Sin embargo, la evaluación de la Comisión de Árbitros determinó que el defensor golpeó con una fuerza insuficiente como para considerar la acción una conducta violenta y que, a lo sumo, correspondía una tarjeta amarilla.

Desde el Tribunal Disciplinario también se aclaró que la tarjeta roja no puede ser anulada, aunque sí es posible reducir o ampliar la sanción correspondiente al jugador.

La resolución se conocerá mañana, cuando el Tribunal deberá determinar si mantiene o reduce la suspensión automática de tres partidos que pesa sobre Quintana. La decisión será clave para definir cuándo podrá volver a jugar el capitán azulgrana.

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