El comandante del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), general Alberto Gaona, confirmó que su unidad no contó con ninguna alerta de inteligencia ni indicio previo sobre el ataque ocurrido en Naranjito, departamento de Canindeyú. El hecho dejó tres personas fallecidas y afectó a un puesto policial, que fue atacado e incendiado. Gaona explicó que las fuerzas militares ahora apoyan las labores de la Policía Nacional en la zona, tras recibir una solicitud directa del comandante policial local.
Gaona detalló que la Subárea de Pacificación Número 5 del CODI tiene a su cargo las operaciones en Canindeyú. La base más cercana se encuentra a 65 kilómetros de los puestos policiales afectados, lo que dificulta una respuesta inmediata. Según el general, el CODI no detectó señales que permitieran anticipar el ataque y solo intervino después de ser contactado por las autoridades policiales.
El militar aclaró que en este momento las investigaciones se encuentran en etapa inicial. “Son varios los grupos criminales que entran en el abanico de opciones”, señaló, mencionando entre las posibilidades al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), al Primer Comando da Capital (PCC) y al grupo liderado por alias “Macho”. Gaona enfatizó que se trabajará con los indicios recogidos en el lugar para avanzar en la identificación de los responsables.
El general informó que el CODI está desplegando personal para cubrir vías de acceso y escape en la zona, según lo requiera la Policía Nacional y el Ministerio Público. “Nosotros como CODI estamos apoyando con presencia militar en la zona”, afirmó, mientras reiteró que la investigación principal corresponde a las autoridades civiles.
Las autoridades continúan recolectando evidencia en el sitio del ataque para esclarecer los hechos. El CODI mantiene su apoyo operativo mientras avanzan las pesquisas, en un contexto de creciente presencia de grupos criminales en la frontera este del país.









