Epidemia de obesidad: 7 de cada 10 adultos tienen exceso de peso en el país
Desde el Ministerio de Salud Pública advirtieron que la obesidad es una epidemia mundial que amenaza la salud y los sistemas sanitarios. En el país, se estima que alrededor de 2.600 muertes anuales podrían estar asociadas al exceso de peso.
La doctora Ana Iris Ramírez Benítez, jefa del Departamento de Endocrinología y Metabolismo del Hospital de Clínicas, explicó que la obesidad es una enfermedad crónica que requiere un abordaje multidisciplinario y sostenido en el tiempo.
“La obesidad es una enfermedad, una patología crónica, no solamente un estado nutricional. Es el primer punto que debemos entender”.
Los factores que favorecen la obesidad son el bajo nivel de actividad física, consumo insuficiente de frutas y verduras, alta disponibilidad y consumo de productos ultra procesados, ricos en azúcares, grasas y sodio.
El exceso de peso y la obesidad aumentan el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.
En el país, la suma de sobrepeso y obesidad alcanza una prevalencia cercana al 70% de la población, una cifra que evidencia que se trata de un problema de salud pública.
La obesidad, en pacientes sin trastornos metabólicos asociados, también puede presentar otras complicaciones como problemas articulares, trastornos alimentarios (atracones, bulimia), afecciones de salud mental y mayor riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el de colon, explicó.
Consultorios especializados
Tanto el Ministerio de Salud Pública como el Hospital de Clínicas cuentan con consultorios especializados para el tratamiento de la obesidad.
Para combatir la obesidad, recomiendan un cambio de estilo de vida. La doctora Ramírez señaló que ningún tratamiento será efectivo si no se modifican dos pilares fundamentales: alimentación saludable y actividad física.
Indicó que la dieta debe incluir una proporción equilibrada de proteínas, carbohidratos y grasas saludables. Aconsejó priorizar carnes magras, lácteos, legumbres, verduras variadas y frutas (entre 3 y 4 porciones diarias), además de una hidratación adecuada, con al menos ocho vasos de agua al día.
También recomendó reducir el consumo de harinas refinadas y frituras, optando por carbohidratos de origen natural como papa, batata o zapallo. Entre las grasas saludables mencionó el aceite de oliva en crudo, el aguacate y el pescado, por su aporte de omega 3 y 6.
En cuanto a la actividad física, el mínimo recomendado es de 30 minutos, cinco veces por semana. Para lograr la pérdida de peso, el tiempo y la intensidad deben incrementarse.
Cuidado con la automedicación
La doctora Ana Ramírez advirtió sobre la automedicación con fármacos inyectables utilizados para bajar de peso. Aunque reconoció su eficacia, insistió en que deben ser indicados por un profesional y acompañados de cambios sostenidos en el estilo de vida.
Entre los riesgos más graves citó la sarcopenia, es decir, la pérdida de masa muscular por bajo consumo de proteínas y falta de actividad física, situación que ya se observa incluso en pacientes jóvenes. Además, la reganancia de peso si no se acompaña con ejercicios.
En casos de obesidad severa, dijo que la cirugía bariátrica continúa siendo una alternativa válida, especialmente cuando no se logran resultados con tratamiento médico y cambios conductuales. No obstante, requiere preparación integral previa para disminuir riesgos.
Finalmente, la doctora Ramírez insistió en la necesidad de comprender que la obesidad es una enfermedad crónica y que su tratamiento es a largo plazo.