Ucrania conmemora cuatro años de invasión rusa
Este 24 de febrero de 2026, Ucrania marca el cuarto aniversario de la invasión rusa a gran escala, un conflicto que ha cobrado decenas de miles de vidas y la reestructuración del mapa geopolítico europeo. Con el respaldo de aliados como la Unión Europea, el presidente Volodímir Zelenski lidera ceremonias en medio de bombardeos continuos que afectan infraestructuras críticas.
La guerra, iniciada por Moscú para frenar las aspiraciones de Ucrania a la OTAN, ha generado una crisis humanitaria global, con millones de desplazados y un costo de reconstrucción estimado en 558 mil millones de dólares. A pesar de las pérdidas, la resistencia ucraniana persiste sin signos de resolución inmediata.
El conflicto ha dejado un saldo devastador en ambos bandos. Según el Center for Strategic and International Studies (CSIS), Rusia ha sufrido alrededor de 1.2 millones de bajas, incluyendo 325 mil muertes, mientras que Ucrania reporta entre 500 mil y 600 mil, con 55 mil soldados confirmados fallecidos por Zelenski. Las cifras civiles son alarmantes: la ONU registra 14.999 muertes y más de 40.600 heridos, con 2025 como el año más letal para la población no combatiente.
Rusia controla actualmente el 19.4% del territorio ucraniano, con avances mínimos en el Donbás pese a intensos combates. Las sanciones occidentales han redirigido las exportaciones rusas de petróleo hacia Asia, pero no han detenido los ataques diarios con misiles y drones, agravando la crisis energética en Ucrania durante el invierno.
Las negociaciones, mediadas por Estados Unidos bajo la administración Trump, han estancado, con intercambios de rehenes como único progreso notable. Zelenski exige garantías de seguridad de Washington antes de cualquier compromiso territorial, mientras Putin advierte de más fuerza si la diplomacia falla. Europa ha incrementado su apoyo militar en un 67%, compensando la reducción del 13% en ayuda general.
El impacto global es profundo: varios países europeos han elevado su gasto militar ante amenazas rusas, y la guerra ha provocado una oleada de refugiados, con 5.9 millones huyendo de Ucrania, la mayoría a Europa.
En este aniversario, líderes como Ursula von der Leyen y António Costa visitan Kiev para reafirmar solidaridad, pero el futuro permanece incierto. Ucrania, uno de los países más pobres de Europa antes de la invasión, enfrenta una reconstrucción titánica, mientras el mundo observa si la diplomacia prevalecerá sobre el conflicto armado.