Petróleo baja 13% después de que Trump suspenda ataques a Irán
Los precios del petróleo registraron una caída superior al 13% este lunes 23 de marzo de 2026, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de posponer durante cinco días cualquier acción militar contra las centrales eléctricas e infraestructura energética de Irán, en el contexto de la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Teherán.
A través de su plataforma Truth Social, Trump destacó que las conversaciones entre Washington y Teherán habían sido “muy buenas y productivas”, con potencial para lograr “una resolución completa y total” del conflicto.
El mandatario indicó que las negociaciones proseguirán durante la semana y ordenó al Departamento de Defensa (al que se refirió como Departamento de Guerra) suspender temporalmente los bombardeos, aunque precisó que esta medida está condicionada al “éxito de las reuniones y conversaciones en curso”.
El impacto en los mercados fue inmediato y pronunciado. Tras abrir con alzas por la persistente tensión, el crudo revirtió drásticamente la tendencia: hacia media mañana, el barril de Brent del mar del Norte retrocedió alrededor del 15% hasta mínimos cercanos a los US$96, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense perdió cerca del 13,5%, situándose en torno a los US$85.
Analistas atribuyen esta corrección al alivio generado por la pausa en la escalada, que reduce el temor a una interrupción aún más severa del suministro global a través del estrecho de Ormuz.
El conflicto ha mantenido prácticamente bloqueado este paso estratégico —por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado mundial— desde finales de febrero, con daños significativos en instalaciones energéticas y una reducción estimada de entre 7 y 10 millones de barriles diarios en la producción de Oriente Medio.
Los precios habían alcanzado picos cercanos a los US$120 por barril en días previos, impulsados por el cierre casi total de la ruta y las amenazas mutuas.
En paralelo, las bolsas internacionales reaccionaron con fuertes subas. Los futuros de Wall Street y los principales índices europeos avanzaron más del 1-2%, reflejando el alivio por la desescalada temporal.
“Los mercados estaban muy nerviosos ante el ultimátum de Trump y el riesgo de un colapso energético global; esta pausa trae un respiro significativo”, comentó un analista consultado.
Trump había emitido el fin de semana un ultimátum: si Irán no reabría incondicionalmente el estrecho de Ormuz antes de la noche del lunes, Estados Unidos atacaría las centrales eléctricas iraníes, comenzando por la más grande.
Teherán respondió que, en caso de ataque, cerraría totalmente la vía marítima.
Sin embargo, las autoridades iraníes negaron cualquier comunicación directa o indirecta con Washington. Agencias semioficiales como Fars atribuyeron la suspensión de los bombardeos a las amenazas de represalias iraníes contra infraestructuras eléctricas en toda Asia Occidental, incluyendo instalaciones en países del Golfo e Israel.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó contactos con su homólogo turco —Turquía ha mediado en el pasado—, pero no mencionó negociaciones con EE.UU.