Una intensa tormenta acompañada de fuertes vientos, lluvias torrenciales y actividad eléctrica impactó ayer jueves la ciudad de Pilar, capital del departamento de Ñeembucú, y otras zonas del sur de Paraguay, provocando caídas de árboles, daños en infraestructuras urbanas y viviendas, y cortes generalizados del suministro eléctrico.
Entre los daños más visibles se registró la caída parcial de una muralla en el acceso a la Prefectura Naval. También se reportaron afectaciones en viviendas, con techos dañados en algunos sectores, y cortes masivos de energía eléctrica que dejaron sin servicio a numerosos barrios durante varias horas.
El temporal se extendió por otras localidades del departamento de Ñeembucú y zonas aledañas de Itapúa, Misiones y Paraguarí, donde se observaron impactos similares aunque de menor intensidad en algunos casos. Autoridades locales y equipos de emergencia evaluaban los perjuicios y trabajaban en la restitución de servicios básicos. Hasta el momento no se reportaron víctimas fatales ni heridos de consideración.
La Dirección de Meteorología había emitido alertas previas por tormentas severas con posible granizo y vientos fuertes en el centro y sur del territorio. El sistema estuvo asociado al ingreso de un frente frío que trajo además un descenso de las temperaturas en las horas posteriores.
