Israel y Líbano retoman en Washington negociaciones para extender la tregua y avanzar hacia la paz
Israel y Líbano se reúnen este jueves en la capital estadounidense para una segunda ronda de conversaciones diplomáticas destinadas a consolidar el alto el fuego y discutir el desarme de Hezbollah, en un contexto de renovada tensión tras ataques israelíes que dejaron al menos cinco muertos en territorio libanés.
Según fuentes libanesas, Beirut pedirá formalmente una prórroga de un mes al alto el fuego que está por vencer, el cese definitivo de los bombardeos israelíes y un compromiso firme con la tregua.
La reunión, mediada por Estados Unidos, contará con la participación del secretario de Estado, Marco Rubio, el embajador israelí Yechiel Leiter, la embajadora libanesa Nada Hamadeh Moawad, el embajador estadounidense en Líbano, Michel Issa, y se espera también la presencia del embajador de EE.UU. en Israel, Mike Huckabee.
Este encuentro representa la segunda ronda formal de diálogos directos entre ambos países desde 1993, tras la histórica primera reunión celebrada el 14 de abril. Tras aquel primer contacto, Washington anunció una tregua inicial de diez días, que el presidente Donald Trump extendió indefinidamente el miércoles.
En la antesala de las conversaciones, Israel minimizó las diferencias con Líbano y señaló a Hezbollah como el principal obstáculo para la paz. “El obstáculo para la paz y la normalización entre los países es uno: Hezbollah”, declaró el ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar.D
esde Beirut, el presidente libanés Joseph Aoun confirmó que existen “contactos en curso para extender el período del alto el fuego”, en un intento por evitar una nueva escalada bélica de gran escala.
Sin embargo, la reunión se produce bajo fuerte tensión militar. Este miércoles, ataques israelíes en Líbano causaron al menos cinco muertos, entre ellos la periodista Amal Khalil, según autoridades libanesas. Otra comunicadora, Zeinab Faraj, resultó herida.
Israel justificó las acciones argumentando su derecho a responder a “ataques planeados, inminentes o en curso”, tal como establece el acuerdo de tregua.
El conflicto actual se intensificó después de que Hezbollah lanzara cohetes contra Israel el 2 de marzo, en represalia por la muerte del líder supremo iraní Ali Khamenei. Israel respondió con intensos bombardeos y una incursión terrestre en el sur de Líbano.
Hasta el momento, las autoridades libanesas reportan al menos 2.454 muertos y un millón de desplazados desde el inicio de las hostilidades.
A pesar de la tregua vigente desde el 8 de abril, las fuerzas israelíes permanecen desplegadas en varias localidades del sur libanés, más allá de la “Línea Amarilla”, una zona de seguridad de 10 kilómetros que Israel considera estratégica.
Hezbollah, por su parte, denunció violaciones israelíes y reivindicó un ataque el martes contra el norte de Israel.
Tras la primera ronda de abril, ambas delegaciones acordaron iniciar negociaciones directas con miras a una paz duradera, aunque aún no se ha definido fecha ni lugar para ese siguiente paso.
La segunda ronda de conversaciones en Washington se presenta como un momento clave para estabilizar la frágil tregua y abrir una vía diplomática que permita poner fin a décadas de conflicto entre Israel y Líbano.